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La visión de Gamaliel: un pathworking

Sábado, junio 18th, 2011

Antes de comenzar con la visualización es recomendable realizar algún tipo de meditación que nos ponga en contacto las fuerzas de los Qlipoth, también en importante enfocarnos en transferir nuestra conciencia al cuerpo astral.

Comienza con la visualización del siguiente escenario:

Es de noche, la luna está llena y brilla arriba nuestro, enfrente hay un camino y se puede observar un río bajo. Estas en él. El agua que apenas te llega a los tobillos. El río refleja la luz plateada de la luna. A la distancia se puede observar la forma de un bosque oscuro. Todo el escenario se ve irreal, con en un cuento de hadas. Es impresionante y hermoso como si solo existiera en otra dimensión.

Comienzas a caminar a lo largo del río, nunca logras alcanzar la orilla, con cada paso el escenario y la atmosfera comienzan a cambiar. El río es poco profundo, extrañamente el agua se vuelve roja y espesa. La luna desciende hacia el sendero y su color cambia, de blanco se vuelve negro y luego naranja, finalmente comienza a brillar en una extraña y sobrenatural luz roja.

Mientras sigues adelante te acercas a una gran luna que ahora está cerca y muy baja, brilla con una luz roja y cuando la miras más cuidadosamente notas que gotea un líquido rojo que fluye hacia el río. Ahora el liquido es espeso y rojo intenso, ya no tienes ilusiones de su naturaleza, es obvio que es sangre. Puedes olerlo, al mismo tiempo esto te excita.

Enfrente tuyo hay una gran esfera en la gran luna sangrienta, el río fluye de su centro que tiene forma de cueva como si fuera una entrada. Vas hacia dentro y aquí la atmosfera es más densa y está cargada por una extraña energía. Sientes excitación, alrededor se puede oler sangre fresca. Las paredes de la cueva parecen latir, escuchas un susurro seductor y el silbido de una serpiente. Tienes la impresión de que todo lo que está a tu alrededor está vivo, que no estás en una cueva sino en una criatura viva que irradia calor y latidos de vida.

El túnel de repente termina y entras en una gran cámara. En el medio hay una gran piscina llena de sangre y a su alrededor ves que hay criaturas aladas de apariencia demoniaca, hombres y mujeres con una actitud lasciva que te provoca.

Te acercas, entre ellos ves una mujer con medio cuerpo de serpiente, ella es extremadamente hermosa y demoniaca. En sus manos ella tiene un cáliz que este vacio, de repente tu intuición te dice que debes hacer: te entregas a los demonios quienes muerden tu cuello y dejas que la sangre fluya hacia el cáliz hasta que esté lleno. Luego de forma mágica tus heridas se curan. Todas las criaturas que están en la cueva prueban tu sangre del cáliz y cuando está vacío, la mujer lo llena con la sangre de la piscina y te lo da. Bebes el líquido y te sientes abromadamente débil pero al mismo tiempo poderoso. Experimentas un enorme placer cuando la poción comienza a fluir por tus venas. Lo disfrutas y te unes en una perversa orgia que ha comenzado entre los habitantes de la cueva. Absorbe esta energía, siente como te cargas de ella y concéntrate en la fuerza que fluye a través de tu conciencia.

Dragon’s Blood: Dark Witchcraft. Issue #3. Lodge Magan.

Gamaliel – El lado oscuro de la luna

Lunes, junio 13th, 2011

Gamaliel es la segunda Qlipha del Árbol Cabalístico de la Noche, el equivalente oscuro del árbol de la vida. Es el primer nivel astral del reino de Yetzirah.

Gamaliel es la contraparte oscura de la sephira Yesod, mientras que el significado de Yesod es “Fundación”, la esfera de Gamaliel es conocida como “El Beso Obsceno”, lo que sugiere impureza y perversión, especialmente de naturaleza sexual. De hecho esta qlipah es considerada el reino de las fantasías, los sueños y los deseos sexuales prohibidos. Todos los deseos y los instintos reprimidos son sacados a la luz de la conciencia en este nivel qliphotico. Quien gobierna en esta qlipha es Lilith, la Ramera del Infierno, la personificación demoniaca de los instintos primitivos, la oscura anima de la psique humana. Las entidades que podemos encontrar aquí son sus demoniacos hijos – súcubos e íncubos, aquellos que seducen al mago y que lo conducen a través de los oscuros senderos astrales de los instintos, en donde la Luna gotea sangre – la misteriosa esencia de la oscuridad femenina, el vinum sabbati de las fantasías nocturnas. Otras diosas que pertenecen a este nivel son: Diana, Hécate, Kali, Hel y Az. También podemos encontrar aquí a diosas del tiempo y del destino, como la Nornas y las Moiras, las que tejen las redes del destino. Sin embargo el emblema de este principio es la araña – la diosa de Gamaliel asume esta zoomórfica forma para tejer las redes de los sueños y del destino, de las fantasías y de los deseos. La red atrapa todo aquello que no es capaz de moverse a través de los hilos, y los demonios drenan toda su energía, como una araña con su presa. Solo cuando aprendamos como movernos por las red y no quedar atrapados en ella, podremos romper con los cimientos del tiempo y del destino y transformarnos en la araña nosotros mismos, tejiendo nuestro propio destino.

Las entidades masculinas que corresponden a la esfera de Gamaliel son los dioses de los cultos de las brujas: Pan, Baphomet, Dionisio, Herne, Cernunnos, y otras figuras fálicas que representas las fuerzas oscuras y primitivas de la sexualidad.

Gamaliel es la esfera de la Luna y del elemento agua, de los viajes astrales, de los sueños y de la magia lunar. En el tantrismo corresponde al segundo chakra, Svadisthana, ubicado arriba de los genitales. Svadisthana es la esfera de la sexualidad, de la sensualidad, de la creatividad de la fertilidad y de las emociones. Cuando esta balanceado, actúa como una fuente de libido creativo y de poderosa energía potencial. Cuando esta desbalanceada, los impulsos reprimidos asumen la forma de un demonio que caza sueños y fantasías, creando obsesiones de origen sexual. Se manifiestan como perversas pesadillas, frecuentemente reportadas por ermitaños, monjas, monjes y otras personas que tomaron el voto de castidad. En Gamaliel la confrontación consiente con estos demonios puede ser una experiencia iniciática. Podemos llegar a la fuente de la lujuria y transformar su potencial en una poderosa herramienta de auto-creación. Gamaliel también es la qlipha de la brujería, de los cultos orgiásticos y de intoxicación extática – todos los cultos que afirman la sexualidad y la fertilidad creativa. La magia de Gamaliel a menudo incluye sangre, como un símbolo de vida, de energía, de la Luna en sus diferentes fases, correspondientes con el ciclo menstrual.

La sangre también está conectada con el vampirismo, el principio de la muerte y de la vida unidos. En este nivel, frecuentemente encontramos entidades vampíricas, drenando sangre y fluidos sexuales obtenidos generalmente en emisiones nocturnas durante oscuros sueños y pesadillas eróticas. Las diosas de Gamaliel representan vida y sexualidad (Lilith) como muerte y decadencia (Hel, Perséfone), el poder de la creación y el poder de la destrucción. La naturaleza vampírica de Gamaliel deriva de la naturaleza de absorción y trascendencia. Es el otro lado de hoyo negro que absorbe toda la energía y vuelve al lado oscuro a través de Lilith, quien encarna este principio.

La esfera de los sueños oscuros

El modo más simple de experimentar las energías de Gamaliel es a través de los sueños. Todos dejamos nuestros cuerpos físicos y nos introducimos en el plano astral mientras dormimos, allí vemos nuestras fantasías y nuestros deseos escondidos como sueños, los mismos se pueden revelar como terribles pesadillas o sueños de placer, también como imágenes y experiencias extáticas. La palabra “nigthmare” (pesadilla) deriva de “bruja” o “yegua”, una especie de espíritu vampírico, que se cree que caza hombres durante la noche para alimentarse de sus fluidos sexuales, un súcubo que evoca perversos y eróticos sueños. Este tipo de sueños se suelen olvidar, ya que la conciencia reprime los impulsos inconscientes. El mago, que lucha por controlar su cuerpo astral, conscientemente entra en los sueños de Gamaliel para confrontar los demonios, cuando esto sucede, los súcubos y los íncubos dejan de ser vampiros, dejan de drenar energía vital y se convierten en iniciadores y guías a través del poder de su sexualidad. El plano astral es una esfera en donde todos los sueños, las fantasías, conceptos y alucinaciones se vuelven realidad. Toda la magia baja (low magic) trabaja a través del nivel astral – los hechizos de amor, las maldiciones y todas aquellas prácticas cuyo objetivo es producir cambios en el plano material.

Desde este nivel el plano material objetivo se forma, también el borde entre la vida y la muerte. Gamaliel es el primer plano astral en el Árbol Cabalístico de la Noche. En este nivel encontramos el inconsciente – y los instintos de naturaleza sexual – lujuria, tabúes eróticos que debemos confrontar y romper a fin de realizar y liberar el potencial energético contenido dentro. Esta es la esfera de la sexualidad prohibida – construida por la cultura y la religión, el reino de la perversión, la personificación de lo que es Lilith y sus hijos. En su sentido simbólico, Lilith representa el potencial sexual despierto, la energía sin restricciones que proviene de todas las estructuras materiales. En el mito, Lilith y Samael son los opuestos a Adam y a Eva, que representan la sexualidad sumisa, que solo sirve para la reproducción. La fruta prohibida, ofrecida por la serpiente (quien es Samael o Lilith según las leyendas), es el rol iniciático de las fantasías sexuales, aquellas que son enfrentadas en los sueños, pero el mago debe de tener conciencia de ellos, explorar estas fuerzas y transformarlas en una fuente de poder personal. También la magia de Gamaliel es de naturaleza astral y encierra el sueño lucido, los viajes astrales, la exploración del plano astral a través de las fantasías, los estados alucinatorios y otros estados alterados de conciencia de la mente. También es una magia de naturaleza sexual – los encuentros consientes con los súcubos y los íncubos y la profundización dentro de los reinos de nuestras propias fantasías escondidas.

El útero de Lilith

Este es el título que se le atribuye a la primera Qlipha en el Árbol Cabalístico de la Noche, la que lleva el nombre “Lilith” y es gobernada por Naamah, el segundo rostro de Lilith. La Qlipha de Lilith es el útero de la oscuridad, la entrada al Sitra Ahra, el Otro Lado, desde esta Qlipha y a través del túnel Thantifaxath, uno puede entrar a la esfera de Gamaliel. El útero de Lilith es sin embargo el nivel por donde el camino de los Qlipoth comienzan. Esta Qlipha también corresponde al concepto tantrico del chakra Muladhra – la primera zona de energía en donde la serpiente Kundalini reposa enroscada. Es la esfera en donde los instintos primarios y los deseos toman la forma de una ardiente serpiente – el enorme potencial de la energía sexual que permanece dormida si uno no trabaja para despertarla. Cuando entramos en el útero de Lilith, este fuego se despierta gradualmente y se vuelve una antorcha que iluminar nuestro camino a lo largo del sendero del lado oscuro, así, Lilith es identificada con la Diosa Hindú Kali – la tantrica Shankti, la escancia de la fuerza Kundalini. En la mitología, Lilith es la primera compañera de Adam, la primera que se reusó a aceptar el rol sumiso y escogió la independencia de Dios y del Jardín del Edén. Ella abandona el mundo seguro que Dios creó y se sumergió en el caos para entablar su propio camino – en las Costas del Mar Rojo, en las tierras Zemardad, allí ella se unió con Samael/Satán y dio nacimiento a cientos de demonios, habitantes de los Qlipoth. En el saber judío, Samael y Lilith son demonios pareja, nacieron en el mismo tiempo como gemelos infernales – los opuestos a Adam y Eva, los que fueron creados de forma similar. Ellos son una pareja infernal que gobierna el reino de los Qlipoth. Tanto la primera como la segunda Qlipha están conectadas con Lilith. Samael pertenece al tercer nivel qlipothico – la contraparte oscura de la sephira Hod -. Esta Qlipha incluso lleva su nombre, de la unión de Lilith y Samael, nace la bestia – el niño demoniaco que pertenece a Thagirion – la Qlipha central en el Árbol de la Noche. Esta es la bestia cuyo número es el 666, el Anti-Chisto, Chiva y el Daemon de la tradición oscura – la contraparte oscura del Santo Ángel de la Guarda. Este es el símbolo de la iluminación oscura, es cuando el mago se vuelve uno con su autentico yo y es capaz de controlar y usar todo su poder y todas su conciencia.

Gamaliel: sexo y lo demonios amantes

En la mitología mesopotámica, Lilith era conocida como Lilitu, un tipo de espíritu depredador que cazaba mujeres embarazadas e infantes, ella también está relacionada con Ardat-lili, un súcubo que caza hombres jóvenes. Su equivalente masculino era un demonio conocido como Lilu, desde la perspectiva esotérica, podemos ver este tipo de demonios como aspectos de Lilith o como sus hijos: súcubos e íncubos, dos tipos de espíritus comúnmente encontrados en la esfera de Gamaliel. Lilith generalmente aparece como una hermosa mujer que seduce al mago y le revela todas las perversiones y la lujuria escondida en lo profundo del inconsciente. Algunas veces, ella aparece mitad mujer, mitad serpiente (la parte baja de su cuerpo), o como un espíritu súcubo vampírico con alas. El encuentro con ella es una fuerte experiencia erótica. Ella es el súcubo que despierta a los hombres en la noche a causa de visiones nocturnas, del semen colectado en estas noches, ella engendra demonios – súcubos e íncubos. También es ella, disfrazada de íncubo, la que impregna los sueños de las mujeres en los cuentos medievales. De este modo nacen niños mitad humanos, mitad demonios – uno de ellos fue el legendario mago Merlín. De acuerdo con algunas fuentes, fue Lilith quien le ofreció el fruto prohibido a Eva en el jardín del Edén, este regalo se lo considera como un acto sexual. Solo después de dejar el Edén, dio nacimiento a su primer hijo, lo que sugiere que Adán y Eva no tuvieron sexo antes de esto. Los placeres sexuales también fueron los secretos iniciáticos que Lilith les revelo a la Edénica pareja, también es Lilith quien posee a Eva durante su relación sexual con la serpiente, por lo tanto Lilith es la verdadera madre de Caín.

Lilith representa la sexualidad libertina, ella no está limitada a tener una sola pareja, ella tiene parejas tanto humanas como demoniacas, por ejemplo Asmodeo. Hay un texto del siglo 15 en donde Lilith es invocada como la reina de los demonios sucubicos y es llamada con fines iniciáticos. Aquí es llamada “Argat bat Mahalath” aquí ella encarna todas las lujurias, los instintos oscuros y los deseos nocturnos.

Los súcubos y los íncubos son espíritus que se alimentan de energía sexual que drenan de los humanos. Ellos aparecen en sueños y nos invitan a una orgia astral, en donde asumen las formas de nuestras perversiones que están escondidas en lo profundo de nuestra psique. Esta experiencia puede ser iniciática o destructiva, ya que nos pueden vampirizar y drenar toda nuestra energía. El objetivo de la magia de Gamaliel es la exploración de nuestra sexualidad y el entendimiento de sus estructuras, si tenemos éxito lo podremos utilizar para nuestro progreso espiritual. Las experiencias eróticas con los demonios de Gamaliel suceden también en estados medio dormidos, pero en donde aún conservamos la conciencia, cuando el cuerpo físico aún está dormido pero la mente esta despierta y consiente de la situación. Esto implica intensas sensaciones ya que cuando una persona siente la presencia de un demonio amante, escucha los sonidos, huele su fragancia e incluso puede ver la forma del demonio. En este tipo de experiencias el espíritu asume la forma de una sombra negra y delgada que flota sobre la cama. Suele ocurrir incluso sensaciones de tener un gran peso encima. Estos encuentros nos revelan el potencial energético contenido dentro de la sexualidad.

En el útero de Lilith descansa la fuerza del Dragón, y sus demonios nos ayudan a liberar su poder.

La magia de Gamaliel

El dominio mágico de Gamaliel es la brujería, el culto a la naturaleza basado en la sexualidad y en la base de la vida. Las diosas de la brujería son los emblemas de la liberación sexual: Freya, Lilith, Hécate. Lo mismo sucede con las entidades masculinas que se trabajan en los cultos brujeriles: Baphomet, Pan, Dionisio, todos ellos son dioses fálicos que simbolizan la fertilidad. Todas estas entidades son representadas desnudas, las femeninas con grandes pechos y las masculinas con grandes falos erectos, algunas veces en poses sexuales. Los antiguos ritos de la brujería incluyen intoxicación con alcohol e hierbas alucinógenas, sacrificios de sangre, danzas exacticas, prácticas sexuales y orgías grupales, como en el culto Nórdico de Frey y Freya o en los Bacanales Griegos. Esto era el trabajo primario con los instintos del alma humana, los que emergían durante las ceremonias orgiásticas y exacticas.

Los dos símbolos principales del culto brujeril, son el caldero y la escoba, lo que hace referencia a la naturaleza sexual de dichos cultos, el caldero representa el útero de la mujer mientras que la escoba es emblema del falo. El Sabbat en sí mismo es una ceremonia de naturaleza sexual: los participantes se intoxican y participan en una exactica orgia. Esto por supuesto es una simplificación del complejo significado del Sabbat. La experiencia sabática ocurre tanto en el plano material como en el plano astral. En el plano material/mundano se incluyen orgias y practicas salvajes que se realizan no solo para obtener placer carnal, sino para entrar en estado de gnosis y de liberación del alma a través del éxtasis y de la excitación. También es una experiencia espiritual de carácter iniciático. Cuando se alcanza el estado del deseo, el Sabbat se vuelve una experiencia astral conectada con Gamaliel. A este nivel están las practicas como: el cambio de forma, volar, viajes por los mundos inferiores como superiores, encuentros sexuales con el demonio del Sabbat y con su consorte bruja o con sus demonios familiares – súcubos e íncubos, y otros espíritus, sombras y fantasmas que se encuentran en el nivel de Gamaliel. También la conciencia astral se puede alcanzar con sustancias alucinógenas conocidas como “los ungüentos de las brujas”. Las plantas comunes usadas para estos propósitos eran: mandrágora, acónito, datura estramonio, cicuta, beleño y belladona. El ungüento era aplicado en las zonas sensibles del cuerpo, en donde la piel es delgada, así las drogas podían entrar rápido al torrente sanguíneo. Claro que hay muchos otros métodos para alcanzar estados alterados de conciencia, como por ejemplo la hipnosis, estar despierto durante dos días o también se puede acceder al Sabbat a través de la conciencia onírica.

Otra forma de Sabbat es la Misa Negra o los rituales modernos de brujería que incluyen los azotes y las orgias, en donde el dolor se une al placer.

La magia de Gamaliel está conectada con el chakra Svadisthana. Si uno quiere establecer contacto con las energías de Gamaliel, puede ser realizado a través de la meditación en este chakra. También se puede experimentar con la abstinencia sexual ya que esto incrementa la energía sexual y facilita el contacto con esta esfera. La magia de Gamaliel incluye sacrificios de sangre y de fluidos sexuales. En el nivel astral, además de los ejemplos mencionados más arriba, el trabajo con Gamaliel incluye el cambio de forma, la licantropía, el teriomorfismo y el vampirismo. La brujería en sí también está conectada con la clarividencia, la clariaudiencia y otros métodos de visión astral. Estas son practicas basadas en la intuición, la empatía y la apertura de uno mismo a los impulsos del Otro Lado.

El poder místico de la sangre

Gamaliel es lado oscuro de la luna. Las fases de la luna corresponden al ciclo menstrual de la mujer, es por esto que la sangre menstrual es conocida como la “sangra lunar”. La Diosa Triple de Gamaliel representa este ciclo natural, ella es la Doncella (la luna creciente), la Madre (la luna llena) y la Anciana (la luna menguante y nueva), Diana, Hera, Hécate de las historias mitológicas. La sangre lunar es símbolo tanto de la vida como de la muerte – su color rojo simboliza la vida, pero también es un “fluido muerto”, excretado del organismo como residuos sin vida. Sin embargo siempre se la ha adjudicado poderes místicos, tanto en mitología como en magia.

En las religiones monoteístas era visto como algo impuro y hablaba de que la mujer no cumplía con el rol de madre, pero en las mitologías antiguas a la sangre menstrual se la veía desde un punto de vista completamente diferente, era una sustancia de la Gran Diosa Madre, la creadora del mundo y de los seres humanos.

La sangre menstrual era una sustancia mística, una sustancia de la creación, el elixir de la vida de donde los dioses bebían del útero de la Gran Madre, “la vulva del tierra”, para conseguir longevidad, creatividad o incluso la inmortalidad. Este es el elixir del útero de Lilith – durante el viaje a través del túnel Thantifaxath (el sendero entre la qlipha Lilith y Gamaliel), uno puede experimentar visiones de una cueva con sangre en las paredes, ríos ensangrentados o una luna escarlata derramando sangre. Aquí y en Gamaliel podemos hallar diversos espíritus vampíricos. Como ya hemos mencionado, íncubos y súcubos, y otras entidades que se alimentan de energía sexual. Ellos existen en el lado oscuro de la luna, el lado sombrío del plano astral. Esta esfera corresponde al inframundo y al reino de los muertos de los mistos y las leyendas. Las fuerzas vampíricas de Gamaliel absorben la energía sexual del plano astral para canalizarlo a lo profundo de los túneles Qliphoticos. Ellos vagan entre el plano material y el plano lunar a través de túneles negros a través de los cuales se manifiestan a los seres humanos.

Un espíritu vampírico lleva en sí mismo los principios de Eros y Thanatos, la sexualidad y la muerte. De la unión de estas poderosas fuerzas creativas/destructivas la semilla de la divinidad nace. Pero el plano astral también es la esfera de la magia vampírica. Aquí, un viajero astral avanzado puede cambiar de forma y asumir la forma de un seductor vampiro predador y visitar a personas que están dormidas y drenar su energía a través de sueños eróticos. Así, la esfera de la sexualidad astral no está limitada solo a entidades que existen allí.

El sendero del lado oscuro

La esfera de la Luna Oscura es el reino de la seducción, la lujuria y los deseos como también del vampirismo sexual. El poder de la libido es una enorme fuerza que revela aquí sus más oscuros aspectos y su potencial oculto. Uno tiene que explorar estos instintos primarios, el poder atavistico, que encierra el proceso alquímico de la transformación y del progreso mágico. Entra en esta esfera oscura de sangre que chorrea, conoce a Lilith, la hermosa manifestación de las fuerzas Demoniacas femeninas, el principio más importante del Lado Oscuro. Síguela por los hoyos oscuros del Sitra Ahra y deja que te guie a través de los laberintos astrales de la sexualidad prohibida: visiones, deseos predatorios, ferocidad y oscuras pasiones. Libérate de las falsas moralidades y goza de la orgia astral con demonios. Bebe la Sangre de la Luna, alcanza el éxtasis de tu alma en las profundas regiones de los Qlipoth. Fertiliza el útero de Lilith con tu Voluntad y despierta el Dragón. Allí, en medio de los tesoros secretos de la Oscuridad, permanece escondida la llave de tu divinidad.

Dragon’s Blood: Dark Witchcraft. Issue #3. Lodge Magan.

 

El Sabbat y la Magia Sexual

Viernes, enero 14th, 2011

El sabbat tiene sus orígenes en el viejo trabajo pagano en la naturaleza y en la sexualidad como fundación en la vida. Las prácticas sexuales son sin embargo, elementos esenciales de la festividad sabática. Es una poderosa herramienta antinómica  de liberación que quiebra las inhibiciones morales y las restricciones culturales. Los ritos sexuales y las orgías siempre han sido asociados con el lado oscuro de la magia y con el culto al diablo.

Durante el sabbat, se decía que la brujas obtenían placer en orgías sexuales con demonios -  el súcubo y el incubo. El súcubo era un espíritu femenino que seducía al hombre, mientras que el incubo era el espíritu masculino que copulaba con la mujer. Algunas veces ellos eran considerados dos formas de un demonio que cambia de forma dependiendo del compañero sexual humano. En la forma femenina, el demonio le robaba el semen al hombre entonces asumía una forma masculina, de esta forma eyaculaba el semen en una compañera femenina y la fecundaba. Se creía que dicha mujer fecundada de esta forma daba nacimiento a una descendencia de demonios. En Tolosa en 1275, por ejemplo, una bruja confesó dar a luz a una criatura con cabeza de lobo y cola de serpiente. Aparte de las apariciones nocturnas, se pensaba que los demonios de la noche robaban semen de los cadáveres. En la edad media estudiantes como San Agustín o Tomas Aquino clamaban que los demonios podían obtener un cuerpo muerto con el cual un humano podía tener un coito. Ellos creían que los malos espíritus también podían entrar en los cadáveres o podía fabricar nuevos cuerpos sin elemento alguno. Henri Boguet en su Discours des sorciers (1602) exponía que los demonios podían usar el cuerpo de un hombre recientemente ahorcado. En el sabbat, en el clímax de la ceremonia, los demonios escogían sus parejas y los conducían al placer orgiástico, y al sexo perverso con ellos. Como es descripto en uno de los reportes:

“Ellos fueron al sabbat o encuentro, en donde comieron, bebieron, se emborracharon, danzaron y fornicaron. Toda mujer tenían su demonio en forma de hombre, y los hombres tenían a sus demonios en forma de mujer.”

En la leyenda de Fausto, se creía que Mefistófeles tenía poder sobre los incubos y los súcubos. En el cuento renacentista, Mefistófeles le otorgaba a Fausto un súcubo todos los días.

Las brujas también experimentaban una relación sexual con el demonio presidente, el mismísimo hombre negro del sabbat. Hay un montón de relatos en donde muchas mujeres confiesan haber tenido contactos sexuales con demonios. Esta experiencia es frecuentemente descripta y caracterizada por una sensación de frialdad. Brujas de todas partes del mundo están de acuerdo en una cosa: “el diablo era frío y su semilla era igual de fría.” Tanto el semen como el falo del demonio eran extremadamente fríos, como hielo. La misma sensación era experimentada por los hombres cuando tenían relaciones sexuales con un súcubo. El hombre negro se decía que aparecía en el sabbat con su falo erecto, largo como el de un animal, evocando lujuria en las participantes femeninas de la festividad. También se parecía a la forma de una serpiente, o estaba bifurcado como la lengua de una víbora. También podía tener partes en acero o de otro metal o podía ser un cuerno. A comienzos del siglo 17 Pierre de Lancre, escribió un libro acerca de las brujas, basada en sus experiencias. De acuerdo con las mujeres examinadas, el demonio de sabbat tenía un miembro como el de una mula, tan largo y duro como un brazo. El podía realizar tanto el coito como la pederastia al mismo tiempo. El hombre negro tenia relaciones sexuales con los neófitos, es por ello que muchas brujas decían que él las visitaba por la noche, no solo en el sabbat, sino cada día en sus casas. También las relaciones sexuales eran comunes cuando el diablo aparecía en forma de animal – usualmente como perro, como cabra o serpiente.  Además se creía que el tomaba hermosas brujas de adelante mientras que las feas quedaban detrás.

Muchos de los relatos del sabbat enfatizan en el dolor causado por el extraordinario tamaño del miembro del diablo y su frialdad. Muchos otros, sin embargo, describen un increíble placer que derivaba del acto sexual con el diablo.

Un monje franciscano, Lodovico María Sinistrari escribe en su Demoniality:

“Lo que los incubos introducen dentro del útero no es el ordinario semen humano, en cantidades tampoco lo es, es abundante, expreso, muy húmedo, rico en espíritu y libre de serosidad. Esto, sin embargo, es algo simple para ellos, dado que ellos tienen que elegir ardientes y robustos hombres, de los que el semen es naturalmente muy copioso y con los que los súcubos tienen relaciones; luego los incubos copulan con mujeres con similares constituciones corpóreas, teniendo cuidado de que ambos disfruten mas de lo normal el orgasmo, en donde una gran excitación produce un gran semen.”

Se dice que la misa negra, la famosa ceremonia mágica sexual, fue una vez una parte del sabbat y se conservo en el nivel real de las festividades sabáticas. El logro subyacente  del concepto de misa negra es idéntica al sabbat – es revertir el concepto patriarcal aceptado, generando una nueva estructura y poniendo al diablo en el lugar de dios, celebrando la felicidad de la vida y afirmando la sexualidad. También los elementos usados en la misa negra se parece a lo que figuran en el sabbat: la recitación del padre nuestro al revés, o las salvajes y blasfemas orgías. Estos ritos celebrados por ejemplo por: Gilles de Rais, mariscal de Francia, en la mitad del siglo 15. El hacia ofrendas de manos, cabezas, ojos y sangre de niños que eran asesinados después de ser abusados en orgías sádicas.

La misa negra sirve como una herramienta antinómica para quebrar los limites tanto extremos como internos, que es un paso esencial en el progreso del sendero de la mano izquierda. El encuentro con el diablo, el hombre negro de sabbat, es un encuentro con la sexualidad reprimida – los instintos oscuros y salvajes y los impulsos que afloran desde los niveles más profundos del inconciente. El hombre negro o la reina del sabbat son los deseos encarnados y la manifestación de los deseos sexuales prohibidos. Sus atributos: cuernos, fuego, serpiente, desnudez, la forma animal han sido símbolo de la sexualidad desde tiempos inmemorables. Son los mismos artículos del sabbat tradicional, como la escoba que es un símbolo falico. El sabbat aflora todas las lujurias escondidas, los anhelos y los deseos, y rompe los límites entre la fantasía y la realidad. El éxtasis y el deleite alcanzado a través de la práctica del despertar la fuerte fuerza de la vida contenida en la sexualidad.

Book of Mephisto: A Left Hand Path Grimoire of the Faustian Tradition. Asenath Mason.